PASEANDO POR LARACHE, un relato mano a mano de LEÓN COHEN y SERGIO BARCE

Larache – foto de Javi Lobo

Hace unos días, le propuse a León Cohen escribir algo a medias, accedió, y finalmente nos ha resultado una especie de relato-diálogo sobre los recuerdos, Larache y cómo nos ha marcado nuestro pueblo, para bien y para mal. Como todo primer experimento, es imperfecto, pero probablemente sea el germen de algo mejor que está por llegar. Es una conversación que pudo transcurrir durante un paseo por el Balcón del Atlantico o tomando una cerveza en el Bar Central. En esta charla, entre informal y estructurada, dos larachenses, opinamos, recordamos, discrepamos, viajando desde la nostalgia hacia la más patente realidad, y no dejando nunca de manifestar nuestro gran cariño por el pueblo que nos vio nacer y crecer.

Lo hemos titulado PASEANDO POR LARACHE

León: ¿Recuerdas Sergio cuando me reservaste en diciembre de 2004 una habitación en un pequeño hotel en el Zoco Chico? Subí  las escaleras y la cosa no me agradó nada, sobre todo por la humedad y más que por la humedad por la sensación de humedad. El dueño del hotel, un francés insípido del que no recuerdo casi nada, me comentó, el muy osado, que si yo ignoraba que Larache era junto a Londres la ciudad con mayor humedad. El tipo era doblemente ignorante: desconocía que yo era larachense  y que además era químico físico, es decir que me dedicaba entre otras cosas a explicar  que era eso de la humedad relativa. Recuerdo que me sentí agredido por aquel individuo, que con sus palabras me estaba robando sin saberlo, mi identidad y mi pasado. No le conté nada de lo que ahora te digo, le dije simplemente que lo sentía mucho y que desconocía eso que me decía y me despedí.

Sergio Barce y León Cohen durante las jornadas de Diciembre de 2004, con Abdellah Djbilo, Mohamed Laabi, Mohamed Akalay y Mohamed Sibari

Sergio:Lo recuerdo perfectamente. Tuve que buscarte con urgencia otro sitio, creo que al final os alojé en el Hotel Essalam, en la avenida Hassan II. No es gran cosa, pero el conserje, Abdeslam, es una persona fantástica, de esos que sabes que no tienen maldad y es él el que compensa las carencias del establecimiento. Lo cierto es que me desilusionó el incidente porque había escogido con mucha intención el otro lugar porque estaba en el Zoco Chico y porque, además, tiene desde la terraza una vista deslumbrante de todo Larache, pero noté en tu rostro que no era de tu agrado y se solucionó. Luego, traté por todos los medios que os sintierais bien durante el encuentro que, por cierto, deparó instantes muy emocionantes. Pero desconocía lo que cuentas, y entiendo lo que dices. Creo que a todos nos han ocurrido pequeños detalles como ése, y que nos han dolido.

Sergio Barce con Amado, subidos a uno de los leones de las Hespérides

Ese sentimiento del que hablas lo he experimentado cuando he tratado de hacer alguna gestión en Larache con la asociación, queriendo montar algún acto o encuentro cultural –que siempre ha tenido como objetivo dar a conocer a los creadores larachenses, de cualquier ámbito-. Recuerdo al anterior alcalde que me citó en una estación de gasolina en vez de en la Baladiya, yo estaba muy entusiasmado intentando que colaborasen para levantar el festival de música, y también me esforzaba por hacerle comprender que nuestro objetivo era defender el patrimonio cultural larachense (creo que pensaba que le hablaba de la herencia española, cuando lo que siempre hemos defendido es el conjunto de la historia del pueblo, desde las ruinas romanas de Lixus hasta la huella árabe, desde las sinagogas e iglesias hasta las mezquitas y zagüías, los castillos, los inmuebles con valor arquitectónico, todo, porque todo el conjunto es lo que hace singular a Larache). Pero pese a mi pasión, le recuerdo mirando el reloj cada dos minutos, como si oyera llover. Noté que poco a poco mis palabras se fueron diluyendo, sabía que todos los proyectos que le estaba exponiendo le importaban un bledo, y me sentí desengañado y muy desilusionado, aunque luego terminamos por montar por nuestra cuenta y con la ayuda de otras asociaciones locales todos los eventos musicales, literarios y pictóricos que  pusimos en marcha durante casi cinco años. Pero te digo una cosa: el sentimiento que albergamos sobre Larache es insobornable. Te puedes llevar muchas desilusiones, pero nunca muere, siempre lo superas porque las raíces son profundas. Hay centenares de larachenses que nunca volverán porque ya no reconocen a la ciudad… No hablo sólo de larachenses españoles, también de marroquíes. Te cuento una anécdota: a finales del pasado año llegó una mujer marroquí a mi despacho, en Torremolinos, y me dijo que tenía un asunto relativo al negocio que tiene con su marido, viven en Londres y querían que les hiciera unas gestiones; el caso es que me dijo que venía a verme porque alguien le había dicho que yo era de Larache y que era un abogado que trataba con mucha deferencia y afecto a la gente de allí, y que ellos eran también larachenses… Y entonces comenzamos a hablar de la playa, del río, de las calles, y en algún instante, cuando reconocíamos que la ciudad cada vez está peor cuidada y deteriorada, me dijo que echaba de menos la ciudad en la que ella creció, lo bonita que era Larache con sus jardines, y que ya había decidido no volver nunca más porque le daba mucha pena ver cómo estaba desapareciendo la ciudad de su niñez; entonces se puso a llorar. De verdad que me emocionó ver cómo se le llenaban los ojos de lágrimas compartiendo esos recuerdos comunes y el dolor por lo que se ha perdido irremediablemente. Y añadió, con la voz temblorosa, que sólo volvería el día que muriera su padre para acudir a su entierro. Y ya no pudimos continuar hablando.

León: Hemos escrito mucho sobre Larache y sobre la generación de nuestros padres, sobre aquellos hombres que nos parecían gigantes, luchadores e inasequibles al desaliento. Aquella generación de superhombres que poblaban nuestro pueblo y nuestra infancia, algunos de cuyos nombres y apellidos todos llevamos impresos en nuestra memoria. Pero como un día me comentó una amiga, hemos hablado y escrito muy poco de nuestra generación, de la generación siguiente, aquella que vivió su infancia y adolescencia y que sin saber ni cómo ni por qué, un buen día casi por sorpresa, tuvo que abandonar su pueblo, sin comerlo, ni beberlo, y peor aún, sin esperarlo. Creo que esta es la ocasión para recordarlos y recordarnos. Nombres o apellidos como Serna, Ochoteco, Caravaca, Cuqui Ros, Padilla, Romualdo Fernández, Simón Abecasis, Maír Benarroch, Elías Benguigui, Abdeslam, Mustafa Amiar, Tuito y Joaquin Aiselá, Filali, los hermanos Amselem, Santiago Hernández, el inefable Sibari y tantos otros…

Sergio: Eso es verdad, León. Pero quizá lo hacemos como homenaje a nuestros padres. Incluso en las fotografías que estamos colgando en el blog (muchas de ellas me las has mandado tú), ocurre lo mismo, son de generaciones anteriores. Pero trato de incluir las de la tuya y la mía, porque deseo crear un álbum intemporal, intercultural, intergeneracional. Recuperar, como dices, a esas otras generaciones posteriores. Y aunque hay una pequeña diferencia de pocos años entre tú y yo, cuando éramos niños esos pocos años eran casi insalvables, nosotros éramos los mocosos y vosotros los jóvenes que se comían el mundo… Los nombres que citas los conozco pero para mí eran los mayores, y me relacionaba más con los que os seguíamos: Juan Carlos Palarea, Lotfi Barrada, Juan Yankovich, José Gabriel Martínez Yepes, Marina López Matres, Conchi Lama, Gabriela Grech, Luisito Velasco, Yamila Yacobi, Pablo Serrano Morón, José María López Garry… Pero en definitiva, todos estamos unidos por el mismo lazo, el de Larache, y este lazo se ha ido consolidando con los años, me parece genuino y diferente, porque no he conocido a nadie que hable de su pueblo con tanta pasión y cariño como lo hace la gente de Larache.

Dime, León, ¿qué sientes cuando regresas y ves la silueta de Larache perfilándose a lo lejos?

León Cohen y su hermano David en el espigón

León: Mi distanciamiento de Larache empezó en 1958, con apenas once años. Sin embargo y aunque parezca una contradicción, aquella situación convirtió a mi pueblo en más próximo, lo interioricé muy pronto y siempre deseaba volver. Entre 1958 y 1964, siempre estuve “volviendo” a Larache, a mi casa, viniendo de Zoco el Arba o de Rabat, en cuyos internados respectivos pasé casi siete años. Solía reencontrarme con mi pueblo en Navidad, Semana Santa y para las vacaciones de verano. Puedo por lo tanto afirmar, que desde muy pequeño, volver a Larache fue para mí un deseo constante, casi una necesidad, y que siempre me produjo gran placer. Yo tengo dos recuerdos imborrables llegando a Larache: Uno por las salinas y las ruinas de Lixus, viniendo de Tánger o de Tetuán y otro por la fábrica de harina y Santa Barbara. Ambas entradas confluían en Cuatro Caminos. Pero hay en mi memoria un recuerdo aún más entrañable si cabe, que  era cuando se hacía de noche y al llegar al Crinda viniendo de Tánger (no sé si lo escribo correctamente)  ya se divisaba el destello del faro de Larache, recuerdo muy bien que eran destellos alternos, un primer destello y pasados unos segundos dos destellos seguidos. Esos destellos nos indicaban la proximidad de nuestro pueblo.  Era nuestra referencia nocturna.

En cuanto al sentido de tu pregunta Sergio, pasados cuarenta y siete años, tengo que decir, que aunque mi pueblo no dejará nunca de serlo, como lo siguen siendo mi infancia y adolescencia, mi deseo de volver ya se ha secado, ya no existe, ya dejó de ser hace mucho tiempo.   

Sergio:  He tenido que rumiar tu contestación. Me ha producido un efecto extraño, aunque ya me lo habías dicho de palabra alguna vez, pero leerlo ahora de nuevo, ver que tu deseo se ha “secado”, como dices, de verdad que me ha desolado. Y no eres el único larachense que lo dice… Pero al leerlo o al oírlo se me encogen las entrañas, me invade una sensación de frustración o de devastación. Me rebelo contra las causas que lo provocan, aunque no sirva de nada hacerlo, porque aún, después de tantos años, sigo sin comprender ese proceso de arrasar como sea el viejo Larache que hace que sus hijos se sientan extraños en su pueblo… Hay como una maquinaria lenta pero irrefrenable que apisona la ciudad en la que varias generaciones han crecido. Qué sería de Marrakech si construyeran sobre la plaza Jamma  el Fna, de Córdoba si tirasen la Mezquita, o si en Fez decidieran que la Medina va a convertirse en un nuevo barrio residencial… Larache es la única ciudad que conozco en la que sistemáticamente sus responsables van derribando su propia historia. Los edificios que se levantan en lugar del Teatro España, del Teatro María Cristina /cine Coliseo, los que han enterrado el Cine Ideal, el antiguo Casino, las villas del Balcón, los viejos edificios de principios del siglo XX… Todos ellos catalogados como inmuebles de especial protección…  Menuda ironía. Quizá porque fueron declarados patrimonio de los larachenses fueron abatidos. Pero siendo todo esto verdad, y aunque, te confieso también, sea cada vez más duro regresar por estas mismas razones, también te digo que volver te hace conocer a más larachenses que residen allí y que te abren sus puertas, como siempre han hecho, y a mí, personalmente, me hacen sentirme en mi casa, de nuevo en mi casa.

Una de las veces que estuve en Larache durante las jornadas que hacíamos en verano, recuerdo que caminaba por el callejón que linda con el viejo conservatorio de Don Aurelio y la iglesia, donde ahora está la oficina de Majid Yebari, y que comunica las avenidas Hassan II y Mohamed V. Iba pensativo, después de un día agotador tras una de las actividades, y de pronto se me acercó una chiquilla, no tendría más de doce años, con un pañuelo celeste en la cabeza, y con una sonrisa esplendorosa. Me tocó el brazo y me alargó una postal de Larache, de las que venden en los quiscos, y me dijo que me la regalaba porque había estado en el festival y me había escuchado hablar de Larache y quería que me llevara un recuerdo de mi pueblo. En ese instante, olvidé el cansancio, la presión, los problemas de las jornadas, y tras ver cómo se alejaba sin dejar de reír guardé la postal como si fuera el mejor regalo que podían hacerme. Ese gesto lo compensó todo. Y ese tipo de gesto, me reconcilia con Larache, aunque sólo sea gracias a su gente, la más modesta casi siempre, porque es en ellos donde aún queda algo de ese Larache que nos ha marcado tanto.  Pero fuera de eso, quizá todo se está perdiendo.

León: Ni quería, ni deseo que este paseo se convierta en un paseo por la nostalgia o la melancolía. Este ha de ser un paseo por el realismo. Por mera casualidad, nacimos en un país colonizado, en pleno Protectorado Español y sufrimos las consecuencias.  Contemplada desde la perspectiva del tiempo transcurrido, creo que la colonización fue a pesar de todo un hecho globalmente positivo para Marruecos. Tanto en el norte como en el sur quedaron unas ciudades, unas infraestructuras viarias, y una estructura cultural innegables. El nuevo Larache, aquel que nació a partir de 1911, fuera de la Medina y de la Calle Real, y que alcanzó su máximo esplendor durante nuestra infancia, el Larache que nosotros conocimos, fue una ciudad arquitectónicamente atractiva. Nadie puede negar que la Plaza de España, era y sigue siendo, como poco única.  Tuvimos la suerte de vivir en una ciudad bendecida por la naturaleza, una naturaleza generosa. Cuando la abandonamos, nunca mejor dicho, la dejamos al libre albedrío de sus nuevos dirigentes. Parece que con un criterio muy miope, algunos de estos se dedicaron a borrar toda huella del colonialismo español  y el resultado es el que es. Así de simple. Pretender darle una vuelta de tuerca a la Historia para recobrar lo ya destruido es una pretensión ilusa y vana, por muy bien intencionada que parezca.  Creo por lo tanto, que recordarla a través de nuestros libros y relatos, es la mejor manera de enaltecerla y mostrarla a aquellos que no la conocen. Nos queda siempre la esperanza de que algún día la bella Lixus volverá a recobrar su esplendor, porque nada ni nadie podrán alejarla de ese sol y de ese mar incomparables. Salud amigo Sergio.

Sergio: Beslama, amigo León.

 Por León Cohen Mesonero

& Sergio Barce Gallardo

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26 pensamientos en “PASEANDO POR LARACHE, un relato mano a mano de LEÓN COHEN y SERGIO BARCE

  1. meriam beniflah dice:

    os deseo lo mejor a los dos que habeis traidos tantos recuerdos de nuestra ninez.gracias!!!! seguid buscando entre los escombros de nuestro pueblo, muchos dicen esta destruido, yo digo que sigue en pie mientras esteis por medio gente como vosotros dos.
    Meriam beniflah

  2. angie dice:

    Muy bella conversación y muy bonita experiencia. Gracias Sergio, Gracias León..¡¡

  3. MaCarmen dice:

    Quizás mis sentimientos y pensamientos,se acerquen más a los de León,de que sirve querer cambiar lo que ya se cambió …? Lo que ya no tiene remedio ? Destrucción y cambio,eso es lo que se ha hecho y seguirán haciendo…sin respeto ni interés por la historia…en cualquier ciudad del mundose puede encontrar los vestigios del pasado

  4. Me ha gustado mucho vuestro diálogo y el paseo por Larache , tan cercana y tan distinta ahora y con una visión realista de la situación actual …… Me ha gustado el sentimiento latente de cariño , que por otra parte siempre estará en nosotros sin la nostalgia dolorosa , yá que nuestro pueblo estará en nuestras vidas aunque no volvamos ……….. A los dos un cariñoso saludo

  5. CARLOS LOPEZ dice:

    Estimado Sergio, durante muchos meses has alimentado en mí el deseo de volver al lugar donde nací, Larache. Los has conseguido y nunca podré agradecerte suficientemente todo el amor que pones cuando hablas de Larache y de su gente. Si, he vuelto al cabo de 60 años, me fui con 10 años y ya he cumplido los 70.
    Lo he hecho con mis hijos (46 y 32 años), he estado dos días, paseando y rememorando todo lo que podía recordar de mi infancia. Me he vuelto a enamorar de mi pueblo, y de su gente (sin excepción), me he sentido a gusto y mis hijos se han quedado prendados de Larache, a pesar del “abandono” que se percibe. Larache sigue siendo una ciudad bonita, su gente son gente encantadora, donde hayamos ido nos han tratado con muchísimo cariño y es seguro que, a no tardar mucho, volveremos de nuevo a pasear por su Balcón del Atlántico (muy deteriorado por cierto), por su Medina, la Calle “Chinguiti” y por los Viveros y la Hípica (cerrados al público). No encontré algunas cosas, pero en un próximo viaje, más pausado, las buscaré.
    Fuimos a las ruinas del Lixus y un joven vigilante nativo de Larache, hijo de un antiguo vigilante, nos explicó con mucho detalle y conocimiento toda la historia, en un perfecto castellano y con una educación exquisita.
    Paseamos por la “otra banda” (así le llamábamos cuando de niño pasabámos en barca a la playa), estuvimos en el Faro (cuantos recuerdos, yo era amigo del hijo del farero porque estudiábamos en Maristas y muchos días nos llevaba a su casa “el Faro”).
    ¡Qué puedo contarte!, desde mi emoción por haber vuelto. Mis hijos me han prometido que volverán más veces, y yo ¡que te voy a decir! me hubiera quedado más tiempo, pero me planteo ir muchas veces.

    Me gusta leerte, y te aseguro que me has dado mucha vida con tus relatos, tus fotos y tu información tan precisa de nuestra Larache.
    En unos días te mandaré algunas fotos de este estupendo viaje.
    Gracias, muchas gracias, Sergio

    • sergiobarce dice:

      Querido Carlos, tu mensaje es uno de los más emocionantes que he recibido nunca. Si he conseguido eso, y si has disfrutado de esa manera de tu viaje de regresao a Larache, me alegro de corazón.
      Gracias a ti
      un abrazo
      sergio

  6. Alfonso Ariza. dice:

    Nos ha gustado mucho. Trae muy buenos recuerdos. Gracias a los dos.

    Alfonso Ariza.

  7. Joana dice:

    Ambos desbordáis sinceridad y es realmente conmovedor leeros. La idea de hacernos partícipices de vuestro diálogo ha sido brillante!
    Personalmente, yo puedo deciros que el día que junto a mis padres y hermanos dejamos atrás Marruecos se me partió el corazón y supe -aunque era una niña- que amaría esa tierra durante toda mi vida. Larache, donde mi madre creció, donde tuvo su juventud, donde mis abuelos vivieron, donde yo también correteaba y jugaba por sus calles y plazas está muy unida a mí, a mi infancia. A pesar del deterioro que sufre, a pesar de que cercanos a mi también me digan que ya no quieren volver para verla consumirse entre la tristeza y el abandono, a pesar de las muchas dificultades que me pusieran en el camino mis raíces están ahí y a ellas siempre querré y necesitaré volver. Ya han pasado muchos años y yo lo sabía… sigo amando mi tierra!! Llevo en mi esa mezcla que tan bien me hace sentir entre los demás pueblos… abierta a otros… aceptando a otros… respetándolos… y todo por haber nacido allí. No me queda más que dar gracias a esa tierra que me vió nacer.
    Es muy enriquecedor conocer los diferentes puntos de vista de dos estupendos escritores larachenses.
    Gracias de todo corazón a los dos.

  8. Raquel dice:

    Preciosa conversación Sergio y Leon, han hecho una unión perfecta para describir viejos recuerdos de Larache, he leído los dos libros que aquí aparecen y no puedo decir cual de los dos me ha gustado mas….son extraordinarios….

    Ojala y esta experiencia de unirse dos escritores maravillosos continúe , quizás añadiendo a alguno mas que nos lleve a esa Larache que tanto amamos, a la que nunca dejamos de ir y la que todos soñamos con ver cada día mejor.

  9. carmen mateo dice:

    ……”porque no he conocido a nadie que hable de su pueblo con tanta pasión y cariño como lo hace la gente de Larache”. Así es, y por eso estoy aquí, leyendoos, porque conocí a alquien de Larache.

  10. Nurita dice:

    Muy bonito paseo y bonito dialogo queridos Sergio y Leon.
    Ya te conte Sergio que hace aproximadamente cinco anos visite Larache y fue muy grande mi decepcion y muy triste …
    Quiero decirte Sergio que desde que visito tu blog…y leo todo lo que escribes sobre Larache , poco a poco deseo olvidar esa tristeza que me dio al ver Larache de hoy, y quedarme con los recuerdos bonitos de la Larache que yo conoci esa ciudad tan bonita donde pase mi infancia , y pues si…desde que leo tus comentarios quien sabe? puedes ser algun dia volvere a vistar Larache .
    Gracias, un saludo desde Israel

  11. Jose Garcia Galvz dice:

    Me ha encantado vuestra conversación, porque con ella recuerdo a Larache, que a pesar del abandono, y los desmanes que han hecho y siguen haciendo deteriorando su historia, para mi Larache sigue siendo la ciudad maravillosa que me vió nacer. Por desgracia la cerrazón de las autoridades, impide que Larache sea el doble de los que es. ¿Os imaginais lo que sería Larache si promoviesen un turismo dirigido a los larachenses? Pero es inutil porque no comprenderían. Por si sirve de consuelo os comento que esta misma mañana he hablado con una paisana musulmana nacida en Tetuan (ahora nacionalizada española) y me cuenta que cuando va a Tetuan se siente extranjera, debido al abandono que nota en su tierra.

  12. Driss Sahraoui dice:

    Magnificos recuerdos encerrados en este paseo de dos Larachenses que nos han contado cosas que ademas de recuerdos son nostalgias de todo Larachense que ha vivido esa epoca de esplendor y a la que yo llamaria la edad de Oro de Larache. Desde luego motivos para no volver a Larache son infinitos. Nada o casi nada queda en pie tal como lo hemos dejado pero ese arranque del corazon te obliga a volver aunque sea para llorar sobre las ruinas que nos han dejado esos responsables. Gracias Sergio y gracias Leon.

  13. Claudia Abecasis dice:

    Me emocioné al leer esta amena charla.
    Sentí que me llevaban de la mando por sus recuerdos y un escalofrío al leer que León nombró también a mi abuelo, Simon Abecasis. Ese abuelo que no pude conocer.
    Un pedazo de historia que no viví.
    Gracias Sergio, por compartirlo.

  14. Alejandro Fernández Alonso dice:

    Unos comentarios muy buenos, pero de lo que tenemos que convercernos es de que todo lo que toquen los políticos “siempre, es por el bien del pueblo, pero sin él”, por ello lo mejor que podemos hacer es vivir con nuestros maravillosos recuerdos de nuestro lugar de nacimiento, y por descontado de nuestros años pasados en esa maravillosa tierra, sin problemas de religiones, razas ni políticas, simplemente siendo muy. pero que muy felices, con nuestro querido pueblo. Un abrazo Álex

  15. Mohamed Chouirdi dice:

    Hola Sergio, gracias por este diálogo emocionante, que ha generado en mí unas sensaciones extrañas como larachense marroquí y tambien como español de adopción.
    Los lazos que me unen con LARACHE, en primer lugar son familiares, puesto que casi toda mi familia ha vivido en LARACHE durante siglos, segundo por mi infancia y mi adolescencia que ha trancurrido en la ciudad.
    Nunca he hablado en público de este asunto y hoy creo que voy a decir algo que es personal y ha marcado mi vida, cuando escucho hablar de las autoridades de LARACHE me entra una rabia tremenda por el sifrimiento que causaron esta gentuza a mi padre que falleció en 1995 en plena devastación de la cuidad.
    Mi padre, trabajaba como funcionario en el bajalato de LARACHE, y de los pocos larachense con un cierto poder en la dministración que han podido decir no al gobernador para que respete la autencidad de la ciudad.. (plaza de ESPAÑA, TEATRO ESPAÑA… de los que se preocupaban la gente pobre de la medina que pasaban hambre sin poder pedir ayuda a nadie, en su momento elaboraba listas de gente necesitada y la presentaba a las autoridades competentes para planes de emrgencia.
    Cuando se ha dado los nuevos diregentes que hablar del patrimonio cultural les va a estorbar en sus saqueos, el pacha de LARACHE ha dicho a mi padre (tú vete a tu casa, tu sueldo no se va a tocar y cállate de una vez, sino vas a a cabar mal, mi padre desde aquel entoces emprezó a efermarse más hasta de repente murió de ataque de corazón, por la marginación que ha sufrido, yo en aquel entonces, estaba licenciado en paro mientras veía como los hijos de los compañeros de trabajo de mi padre que han consentido el saqueo de la cuidad cómo entraban a trabajar en la municipalidad y el la provincia…. mientras nosotros y somos 4 licenciados en casa, nadie nos miraba y estabamos en la lista negra.(Me acuerdo un día cuando estaba paseando con un amigo, en la calle chingiti, el amigo era hijo de un alto funcionario de la provincia, el padre de este amigo lo vió conmigo y lo llamó de una manera rara, luego el amigo me dijo que le encargó el padre a un recado, y antes miraba yo cómo le endicaba cono gestos que no debía pasear con éste… y efectivamente, he vuelto a saber del amigo que está colocado en un buen puesto en la provincia, así son las cosas de LARACHE)
    Nunca olvidaré aquellos amargos años y la hostlidad que empredieron contra mi padre simplemte por defender el patrimonio cultural de su ciudad, me acuerdo decir mi padre que el gobernador MOULOUDI BOUSIF le dijo en la cara que todo que viene de lo español lo va a borrar de larache porque quiere borrar los restos del colonialismo, ¿cómo vas a tratar con gentuza de este tipo?
    Cuando me he visto acorralado en mi ciudad, empecé a prepararme para sacar una plaza en la escuela diplomática de madrid, plaza que saqué mediante exámen en la embajada de España en Rabat y me libré del calvario gracias a dios.
    Lo que me da mucha pena es cómo muchos larachenses marroquíes que han sido comprados por autoridades corruptos y han vendido sus almas por pequeñas migajas, una parcela de 100m, un puesto de trabajo en la municipalidad de poca monta, una licencia de taxis….
    Para terminar, hay que aplaudir a la gente honrada de LARACHE que son muchos y que ha podido salir adelante sin limpiar ninguna chaqueta a nadie de los saqueadores, de la ciudad, esa gente es digna de mencionar y son muchos y no son públicos, han optado por el sufrimiento y la resistencia, y siempre con la cabeza alta.

    • sergiobarce dice:

      Querido Mohamed: Qué historia tan tremenda, te gradezco profundamente que hayas tenido la valentía y el coraje de contarla. De verdad. Te mando un gran abrazo
      sergio

  16. mayte. dice:

    Un relato muy hermoso.. Es emocionante ver como después de tantos años tantas personas se mantienen unidas por su origen, tradiciones, familias, todos esos valores que se están perdiendo y que antes se consideraban lo más importante. Sin duda el dinero, la ambición, el desarraigo y la ignorancia lo han cambiado todo, y eso es lo que ha sucedido en Lareche y en muchisimas ciudades del mundo. Hoy la mayor gloria a la que puede aspirar un hombre es a la de la riqueza y no se le da importancia a lo que se tenga que destruir para conseguirla.

  17. leon dice:

    Claudia: ¿Hablamos de la misma persona? Porque el Simón que fue amigo mío tendría ahora 64 años y hace 4 o 5 años pude contactar con él por email. Te agradeceré me informes.

  18. Claudia Abecasis dice:

    OH! No león! Este Simón que dices es el nieto (Es primo mío y vive aquí en Israel). Tanto él como yo somos nietos del Rab Simón Abecasis.
    Al margen quería decirte que me emociona leer todo sobre aquellos años de oro de Larache al mismo tiempo me duele escuchar todo lo que vino después.
    Un gusto!!!!

  19. leon dice:

    Hola Claudia: Me quitas un peso de encima. Voy a abusar del blog de Sergio para pedirte que le des un fuerte abrazo a tu primo y que le digas que me escriba a: leon.cohen@uca.es.

  20. Claudia Abecasis dice:

    OK. León, quedate tranquilo! Yo con gusto los conecto!!!!
    Un Abrazo!

  21. leon dice:

    Larache siempre será para los larachenses de origen: Un lugar privilegiado en la memoria, un lugar de encuentro con nuestro pasado, una cita permanente con la nostalgia, un recurso donde disfrutar recordando, una esquina del tiempo, un rincón para soñar… Y si lo pensamos mejor, Larache fue el paisaje, pero Larache fuimos sobre todo sus pobladores, nosotros fuimos e hicimos aquel Larache. Los libros de Sergio o algunos de los míos no son más que la revelación más o menos poética del cariño por nuestro pueblo y por sus gentes. Como dice Juan Marsé, la literatura no sería nada si no fuera memoria.

  22. Bella Moyal Buzaglo dice:

    Queridos Sergio y Leon.
    “””CHAPEAU”””
    Ha sido un placer leer vuestros dialogos y sentir al mismo tiempo esa nostalgia
    que nos invade a todos los larachenses cuando se alaba a Larache.

    Espero que esto siga y asi hareis que recordemos varias situaciones olvidadas de nuestra feliz infancia en Larache!!

    Ferasmal Leon (Noel) buena ocasion para saber de ti, hace tiempo que no nos comunicabamos.

    Un abrazo
    Bella Moyal de Buzaglo
    Jerusalen

  23. Bella Moyal Buzaglo dice:

    Estimado Mohamed
    Siento de todo corazon lo que le paso a tu senor padre (q.e.p.d.)
    Has sido muy valiente compartiendo con todos nosotros tu triste historia.
    Gracias a Dios que tu no te encuentras mas bajo esta gente.
    Un caluroso saludo
    Bella

  24. Bella Moyal Buzaglo dice:

    se me olvido poner la tilde sobre “” recibir siguientes comentarios por correo”””
    Perdon
    Bella

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