EL PUERTO Y EL FONDAK ALEMÁN DE LARACHE, un relato de DRISS SAHRAOUI

Tengo la sensación, quizá la esperanza, de que, entre todos, estemos elaborando un detallado, emocionante y precioso retablo de la ciudad de Larache. Cada autor, de diferente generación, da la pincelada propia a su época, rescata los recuerdos de sus años, y unos y otros armamos esta estructura llena de pequeños sabores y personales imágenes. En esta ocasión, Driss Sahraoui vuelve a regalarnos otro de sus minuciosos paseos por las calles de la ciudad. Baja la cuesta del Aguardiente y, con las manos en los bolsillos, se detiene y nos explica la vida de cada edificio y de cada familia. Es un largo y plácido caminar que nos arrastra al puerto de nuestra ciudad, y con el olor inconfundible de la almadraba, junto a Driss, nos quedamos paralizados contemplando la descarga de los atunes, brillantes, ensangrentados, refulgiendo contra el sol que cae lentamente como si fuera el último destello de sus vidas. Quién no recuerda esos instantes al regreso de faenar de los barcos… Veo unas gaviotas planear sobre uno de ellos, y veo a un chaval, creo que es Nourdine, que me hace señales con las manos, me saluda, pero no sé si me dice hola o adiós, y una extraña congoja me atrapa el pecho. Es como si sus aspavientos me alejaran del embarcadero, como si tratara de avisarme de que todo ese espectáculo se irá perdiendo con el tiempo… Es lo que el relato de Driss me ha hecho sentir.

Sergio Barce, septiembre 2012 

Larache . foto de Puri Vázquez Mascareñas

EL PUERTO Y EL FONDAK ALEMAN

DE LARACHE

Por Driss Sahraoui

Si nos situamos frente al antiguo Garaje de la Valenciana, dando de espaldas a la Comandancia y al Castillo de las Cigüeñas, encontramos tres calles. La derecha que conduce al Jardín de las Hespérides, de la que no voy a hablar porque no entra en este tema. La de enfrente que conduce a Electras Marroquíes, y la izquierda, llamada cuesta del Alemán o de Reinschaussen, que conduce al Puerto. Esta calle empieza en el citado garaje de la Valenciana seguido de una finca agrícola que llegaba hasta el consulado alemán. En ésta vivía o formaba parte de la familia ahí residente un tal… que era profesional de la equitación, de hecho daba clases de esa disciplina en la Hípica. De estatura mediana, llevaba siempre un sombrero y calzaba  botas con polainas. Hacía con su caballo maravillas: bailar, ponerse de pie sólo con las dos patas traseras, en fin, barbaridades, al estilo torero-andaluz. Era además muy bromista, conociéndole tan bien, su nombre no me sale.

Al final de esta finca estaba el Consulado de Alemania, cuyo edificio era de dos plantas, por lo que incluía la residencia del cónsul. Este era de estatura más bien baja y uno de sus pies era postizo, pero andaba perfectamente. Conocido con el nombre de REINSCHAUSSEN era de carácter serio, además de su misión diplomática se daba al comercio, era el principal importador de harina, aceites, azucares e infinidad de mercancía. Contaba con muchos empleados y un chofer personal, entre ellos se encontraba un tal Mustafá EJNACHAR y un hebreo de estatura baja que ostentaba un cargo importante en la administración, era experto en  contabilidad. Estaba siempre riendo, le gustaba contar chistes y se llamaba AMSELEM. El cónsul contaba con un gran almacén, justo enfrente del mismo consulado, separado solo por la carretera, destinado al depósito de sus mercancías Al lado de este había una pequeña destilería de anís, propiedad de un tal ARIZA, seguida de un gran almacén  cuya actividad era  la reparación de redes de pesca. Teniendo a su continuación unas largas escaleras provenientes de la Torre y del Yebiel, que  terminaban a su izquierda con la desembocadura y final de la Calle Real. Enfrente tenia la Aduana, que todavía conservaba un gran arco, resto de lo que fue su principal puerta. 

Voy a regresar al Consulado para describir la parte izquierda de esta calle. Este tenía a su izquierda una calle estrecha y corta que conducía a la Cruz Roja y Electras Marroquíes. Cruzando esta pequeña carretera se encontraba el Colegio Israelita YUDAH LEVY. Este edificio en su tiempo ha sido construido y concebido para colegio. Era muy amplio, con jardines  y grandes espacios  para el recreo y los deportes, como el baloncesto y otros. La distribución era la adecuada y la disciplina ejemplar. Actualmente se ha convertido en colegio musulmán contando con diez aulas, la gran parte verde que poseía este establecimiento le ha sido amputada y cedida al Ministerio de Juventud y Deportes. Era uno de los mejores colegios en esos tiempos. Personalmente guardo un recuerdo del  mismo: en los años cuarenta se había organizado un encuentro en el Teatro España, que agrupaba a todas las escuelas estatales de la ciudad, con ocasión del fin del curso escolar, cuyo objeto era la distribución de los certificados de estudios, acompañados de algunos regalos a los alumnos  más sobresalientes de cada escuela. Antes de la entrega de estos certificados, cada escuela tenía que representar algo: una corta pieza teatral, exclamación de una poesía o fábula u otra cosa. Una alumna hebrea por parte de ese colegio de nombre BENDAYAN optó por cantar una canción que estaba entonces en boca de todo el mundo, en uno de sus fragmentos decía más o menos:  -No me quieras tanto, ni sufras por mí, no vale la pena que por mi cariño, te pongas así- …  Canción de la diva española Conchita Piquer, que un  año antes pasó por este mismo escenario cantando esta misma canción. El Teatro parecía venirse abajo con los aplausos de los asistentes, padres de alumnos y profesores, por la magnífica interpretación realizada por esta simpática alumna. El que suscribe asistió a este certamen, como alumno, en representación de la Escuela Hispano-Árabe. Con esta alumna ya he coincidido antes y después de este encuentro. En la fiesta o Día del Árbol íbamos todos los alumnos de todas las escuelas por la mañana a los Viveros o la Hípica para sembrar cada uno su arbolito. Íbamos provistos, cada uno, de una bolsa de papel-cartón conteniendo un bocadillo, una manzana y un plátano. Ni que decir tiene que estos encuentros entre las escuelas ha servido de algo en esa cultura larachense de entendimiento y concordia.

Hípica de Larache

Seguimos, y encontramos entonces parte de los restos de un gran arco que marcaba la puerta de la antigua Aduana. Traspasándola estamos ya en el recinto del Puerto. Aquí encontramos el célebre Bar ROYAL, o Royal Bar, regentado por un simpático hebreo, de estatura alta, algo picado de viruela, al que le gustaba hablar mucho, era muy conversador. El acceso a este lugar se hacía mediante la subida de algunos escalones, lo que hacía que el local fuese más alegre, asomándose a la gran parte del puerto porque era todo ventanas. Tenía mucha aceptación por el lugar, por el trato y por la exquisita atención reinante en el mismo. Curiosamente gran parte de la clientela no tenía relación con el puerto, pero estaba siempre ahí. En algunas fiestas como la Nochebuena o fin de año, aterrizaba aquí gente de todas partes, donde se quedaba hasta bien entrada la madrugada. Al lado había tres agencias de Seguros y aduana. El más joven de los agentes de Aduana era un tal MOÑINO, no sé si heredada de su padre. He oído a algunos llamarle <El de la Viuda>, posiblemente se trataba de su segundo apellido. Más allá había una calle estrecha y larga que conducía a  la ZAUIYA NACERIYA y se asomaba al Barandillo.

Junto al  Bar Royal se encontraba un pequeño varadero, donde se construían botes y se reparaban las pequeñas embarcaciones. Más allá se encontraba la antigua playa chica donde nos bañábamos en algún tiempo, en vez de ir a la otra banda. Más allá se encontraban los astilleros de CONRADO ZOUZA, que se han hecho muy importantes en un tiempo, fabricando barcos en serie, incluso para la otra zona de Marruecos. Al lado estaba el Embarcadero para trasladarse a la otra Banda. En la hora punta esto era un hormiguero, con un ambiente especial, era la ocasión de bromear, cantar y bailar. Al lado estaba la fábrica de hielo para abastecer a los barcos de pesca en esa materia. Era propiedad de JOAQUIN HERNANDEZ, quien tuvo un grave accidente en la misma. Una correa de transmisión le arrancó un brazo, que le han tenido que amputar. Tuvo la valentía de ir al Hospital de la Cruz Roja que estaba cerca, aguantando el brazo con la otra mano. Siguió conduciendo con una sola mano durante toda su vida. Este hombre era valiente también en los negocios. Llegó a ser el más importante exportador hacia Europa de naranjas, tomates y otros productos agrícolas. La importancia de las transacciones comerciales le obligó a abrir una representación en Alemania a cargo de su hijo. La agencia de Larache siguió atendida por su hija que también era muy activa. Había igualmente en este recinto la Lonja, el depósito de Pescadores y el bar de los hermanos SARRIÁ, estos eran varios, uno funcionario de Hacienda. Este bar era importante, de reciente construcción, y concurrido, pero no llegó a la importancia del Bar Royal.

Puerto de Larache

Ahora entramos al muelle. Este contaba con tres grandes grúas, cuya actividad era constante, descargando las mercancías provenientes de los grandes barcos mercantes, transportadas por grandes barcazas, porque los buques no podían franquear la entrada al puerto por las condiciones de la barra. Las barcazas, para entrar, tenían que estar custodiadas y supervisadas por un experto Práctico, quien les dirigía hacia la parte más fluvial y menos peligrosa de la barra. La actividad de estas grúas se multiplicaba en verano, temporada de las almadrabas, descargando atunes, a veces incluso de noche. La descarga de los atunes era un verdadero espectáculo. Ver esa cantidad de atunes que a veces sobrepasaban los cuatro metros de largo todavía coleando… En la temporada de la captura del atún se contrataba a gente especialista en esta tarea proveniente de  Barbate, Ayamonte, Isla Cristina y otros puntos de Andalucía. No sé donde ha ido a parar toda esa riqueza del mar porque, actualmente, atunes de ese calibre ya no existen.  En el puerto existían grandes almacenes para el depósito y custodia  de las mercancías descargadas, en espera de ser retiradas por sus respectivos propietarios. Estos almacenes tenían forma de grandes naves, con mucha altura y anchura. Enfrente a estos almacenes, separados por una carretera, había una gran explanada donde se depositaban cantidades enormes de bidones de aceite y otras mercancías imperecederas, que podían resistir la intemperie porque tardaban en ser despachadas. Cerca de este lugar se había construido la dirección de Aduanas y la Comandancia de Marina. Enfrente, y separada por una carretera ancha, se encontraba la Cruz Roja Española, que se componía de un hospital llevando su nombre, un Dispensario, otro que era permanente, llamado Urgencias, una Iglesia, varios departamentos, así como grandes espacios verdes y jardines bien atendidos. En los años cuarenta, me llevó mi padre a este lugar porque me habían salido unas burbujitas que me cubrían toda la cabeza, al rascar me salía como agua. Al llegar al Hospital encontré a muchos niños de mi edad y de todas las comunidades con lo mismo. La cura consistía en aplicar en la cabeza una medicina por la noche para al día siguiente amanecer sin pelo, después seguían sesiones de Rayos X que duraban algún tiempo. A una chica hebrea muy guapa no volvió a salirle el pelo para toda la vida. La pobre, por su edad, no era consiente de lo que le pasaba, jugaba y saltaba tranquilamente. Era una  verdadera lástima porque la chica era guapísima. Hay que recordar que en esos tiempos había enfermedades de este tipo por la mala nutrición. Existía el paludismo, la tuberculosis, y otras enfermedades. En esos tiempos abundaban las charcas de agua sin tratar, refugio de los mosquitos portadores de paludismo. El azúcar era de color chocolate sin terminar su proceso de fabricación y refinamiento. La manteca era de grandes bloques de tamaño exagerado, sin saber la composición de la misma ni la forma de su posterior manipulación. La harina era de cualquier forma, he visto por casualidad en la Harinera de Larache triturando grandes bloques de harina cuyos sacos han sido  rescatados del mar después de mucho tiempo de naufragio. Esto ocurrió en la época de la guerra civil española. Eran años muy duros. Pero no hay enfermedad que dure cien años…

Salimos de la Cruz Roja y hallamos, enfrente, la carretera general Larache-Tánger-Tetuán  y a su lado otra muy corta que conduce a la fábrica de conservas del Lukus y la Playa del Carmen, donde había un pequeño astillero de EMILIO MORALES para la construcción de barcos de pesca, pero no era de la importancia de los astilleros de CONRADO, ya citado.

La carretera Larache-Tánger empieza teniendo a su derecha un gran jardín y dos carreteras; una que conduce a la Comandancia y la otra, llamada cuesta del Aguardiente que terminaba en los cuatro caminos. En la parte izquierda se encontraba un recinto que albergaba a Obras Públicas, se le llamaba igualmente FOMENTO, con garajes para los camiones, otro para las grandes maquinarias y herramientas necesarias para las grandes obras, así como varios departamentos administrativos. Aquí se repartían las funciones y  las obras a realizar. La actividad era intensa, en la que destacaba un ingeniero llamado AITOR AGUIRRE, por su gran responsabilidad. En este mismo recinto estaba la Estación de Ferrocarril, que nos ofrecía una belleza de arquitectura, digna de recordar y que al igual que la de Larache todavía existe en muchos lugares como Tetuán, Alcazarquivir, Ceuta y en muchos puntos de España. Este ferrocarril hacía el trayecto de Larache-Alcazarquivir vía Auamara, no me acuerdo de la frecuencia de sus viajes pero no eran diarios. Al lado de Obras Públicas existía una pequeña fábrica de conservas llamada COCA, seguida de un gran depósito de lubrificantes perteneciente a la Compañía Atlas. Este contaba con vivienda para el responsable del depósito, llamado BARRAGAN, este era un hombre de alta estatura, tenía una hija que era fotocopia suya en lo que respecta a la estatura y fisonomía a la que gustaba hablar mucho, al igual que su madre. A partir de aquí ya solo la carretera general Larache-Tánger y la vía del ferrocarril hacia Alcazarquivir. 

Vista aérea de Larache

Si nos damos la vuelta, encontramos a nuestra izquierda las casas de los Pescadores Marroquíes y, más allá, las de los Pescadores Españoles. Seguimos, y encontramos la primera ubicación del Colegio Luis Vives, teniendo enfrente un gran jardín y una rotonda que cae justo enfrente de Obras Públicas. Seguido del Colegio encontramos el Cuartel de Veterinaria, cuyo responsable era un Teniente Coronel  cuyo hijo era de mi edad,  donde se ocupaban de lo que era la veterinaria militar. Este cuartel tenia cerca al patio la Bola de Oro que primero era fabrica de salazón y después se convirtió en viviendas. Si paramos aquí encontramos tres carreteras: derecha que conduce a Electras Marroquíes, izquierda que conduce a las casas de los Pescadores Españoles y la fábrica de curtidos, que pasó por muchas manos, el ultimo fue un tal MIRANDA, y la de enfrente donde empieza la cuesta del Aguardiente. Esta comienza, subiendo, a su izquierda con unas  pequeñas fincas agrícolas, siendo la más importante la perteneciente a una señora muy respetada, teniendo a un agricultor viviendo en la misma finca. Se llamaba Doña Ricarda y tenía tres hijas, la mayor Rosario y dos mellizas, Encarna y Amparito, las dos se casaron con militares; la primera con  un capitán intendente en el Regimiento de Artillería llamado Juan LARA, que era una buenísima persona, la segunda con un Suboficial de Aviación, la mayor ya estaba casada y vivía en España. Seguían dos fincas más, en la última se había construido un chalet propiedad de CAPACETE, director de la Compañía ATLAS de lubrificantes. Mas allá, el Patio del Aguardiente donde en la realidad había una destilería de aguardiente de la cual esta carretera tomó el nombre de Cuesta del Aguardiente. Había igualmente viviendas y terminaba ya con los Cuatro Caminos. Aquí vamos a dar media vuelta y bajar esta cuesta.

Lo primero que encontramos a nuestra izquierda es el chalet del General MEZIAN que era grande y terminaba en una calle proyectada que debía desembocar en la Avenida de España, frente a la Escuela Francesa; a su derecha quedaría, haciendo esquina, el chalet del Bajá RAISUNI, el cual se opuso a este proyecto alegando que eso era parte del cementerio de Lala Menana, levantando una tapia por donde debía haber sido su salida y terminación, y así se malogró este proyecto que estaba bien estudiado. Al lado de esta calle se encontraba una gran huerta, que colindaba con el Cuartel de la Guardia Civil, propiedad de mi padre.  Recuerdo que en nuestra huerta habían excavado una manera de zanja, forma de trincheras, pero estas eran anchas y profundas. Los que excavaban eran prisioneros de guerra vigilados por soldados. A estas zanjas había quien  decía que eran Refugios (no sé de qué), otros decían que era para enterrar a los prisioneros fusilados. No tengo constancia de esto. Esto era durante la guerra civil española y un poco después. El cuartel de la Guardia Civil era grande, contaba con un sector para la administración, otro para viviendas, así como espacios verdes. Contaba igualmente con una cuadra de cuatro caballos, una moto Sidecar y un efectivo discreto de guardias civiles. En vez en cuando, veíamos circular con la moto a un  tal  BETANCURT, era canario y vivía solo para reír y hacer bromas, olvidándose de su condición de funcionario. Algunas veces veíamos una pareja de guardias civiles montados en caballo, con esa tradicional vestimenta: uniforme, tricornio y esa bonita capa. Solían ir por el campo, atravesando el puente del Lukus, no sé hasta donde llegaría ni el propósito de ese recorrido.

LARACHE

Seguía al cuartel el Fondak Alemán, que, en un tiempo después, se convirtió en viviendas; en la fachada principal residía el Baja BENEISH después del derribo de  su casa frente a la Comandancia Y dentro vivía  una multitud de familias. Los hermanos  MOLINA, uno era futbolista en el club local, la familia PIÑUELA, la familia ESCALONA, Antonio NARVAEZ, armador de barcos de pesca, Emilio MORALES, cuya familia se componía de la señora Eulalia, el hijo Emilio y dos hermanas, la más pequeña llamada Carmencita.

Anécdota: en 1970 estuve en Agadir y frecuentaba la Casa de España de esa ciudad. Había muchos españoles, sobre todo armadores, industriales y gente del mar. El primer día, acompañado de mi hermano que residía ahí, me presentó al gerente del lugar que era de Larache. Empezamos a charlar y no hemos llegado a identificarnos, me habló del Fondak Alemán y de la familia Molina y, en ese preciso instante, entraba  la mujer a la que conocía. Me dijo: ahí está mi mujer. Ésta saltó, me dio un fuerte abrazo y no sin emoción empezamos a hablar y a recordar. Esa vez me quedé hasta muy tarde porque nos costaba separarnos. Después iba todos los días a este lugar donde también conocí a un tal VERGARA, uno de los refugiados políticos, que vino a esta ciudad para quedarse para siempre, era propietario de una fábrica de Conservas que llevaba su nombre. Nos hicimos amigos y nos veíamos todos los días. Era un gran conversador y encontraba placer en mi forma de discutir. Me acuerdo de un detalle: el ultimo día de mi estancia, llamó a su chofer quien me trajo un surtido de cajas de conserva escogido por él mismo y me  entregó tres cheques de gasolina para el viaje, sin que haya sido solicitado para ello. Ese gesto y ese detalle se me quedaron grabados en la mente durante toda la vida.

A este Fondak seguía otro del mismo nombre y capacidad. Aquí también vivían muchas familias conocidas. La ya citada Doña Ricarda y familia, EL LITRI, que era reparador de radios y magnetófonos –entonces la televisión no existía- instalado en el pasaje Goya o Gallego. El contratista de obras Antonio OCHOTECO, el guardia civil retirado TIMOTEO, que era aficionado a la caza mayor y que además poseía en el mismo barrio una expendeduría de tabacos, el Bar de ANDRES, éste era concuñado de Timoteo, la tienda de comestibles de BARRAQUERO, que luego pasó a ser de la señora EMILIA; había también una señora costurera de la que no me acuerdo el nombre a la que acudían gente de todas partes, tenia mucha fama como costurera y modista. También mi padre tenía aquí una tienda de comestibles, en el numero 10, regentada por un Susi. Una o dos veces al año, al irse este Susi a su pueblo más allá de Marrakech, me hacía cargo de la misma. No me gustaba porque lo encontraba muy esclavo. En los ratos libres cogía mis libros y repasaba o estudiaba. Un profesor jubilado que vivía en el mismo inmueble de Doña Ricarda, al pasar para ir al Casino siempre a la misma hora, entraba casi sin que yo me diera cuenta y me decía: te estás empapando. A veces aprovechaba para preguntarle algunas explicaciones. Debo decir que todos mis estudios los he hecho libres.

A la izquierda de esta tienda vivía la señora Juana, tenia tres hijos, el varón Prudencio y la más pequeña de las hermanas, de la cual  no me acuerdo del nombre, estudiaba e hizo Magisterio. Esta señora, en sus tiempos libres, vendía cupones de la lotería de la Cruz Roja.

Anécdota: una vez estaba con un grupo de cuatro personas, al pasar vino y nos ofreció esos cupones, nadie le hizo caso. A mí me dio un algo porque la vi como sintiéndose menospreciada al no hacerle caso nadie, la llamé, le compré los cupones, se puso contenta, me dio un beso y me dijo: te tenía que tocar por lo campechano que eres. Y, efectivamente, al día siguiente vino a buscarme para decirme: te ha tocado. Me acuerdo que, al ir a cobrar, me pagaron en calderilla envuelta en paquetitos. 

Vivían aquí otras muchas familias, compuestas todas de buena gente.

Aquí termina esta parte del Fondak y nos lleva a la carretera, que es una cuesta llamada primero calle el Craret y hoy calle Uxda,  que nos lleva al garaje de la Valenciana. Situándonos en este lugar, cuya construcción era  reciente y ambiciosa,  con dependencias administrativas en su primera planta, así como apartamentos destinados al alojamiento del personal. Ha sido construido sobre un terreno arcilloso y de poca resistencia. La construcción no era la adecuada para esta clase de terrenos y, sin saber porqué, se ha realizado en un tiempo record. Hoy está en situación de ruinas. 

Vamos a bajar esta cuesta para al final encontrar el Patio de la Cigüeña, que no tiene nada que ver con el castillo de las Cigüeñas junto a la Comandancia. Aquí había un árbol robusto en cuya copa había un nido permanente de una cigüeña que venía todos los años. El árbol no era muy alto, pero ella vivía en la más grata tranquilidad. En este patio había viviendas donde residía mucha gente, el futbolista FACUNDO se casó con una chica de este barrio cuya madre, viuda, era muy respetada. Al lado estaba el antiguo cementerio judío, casi abandonado a su suerte, Se han levantado muchas voces no solo de judíos sino de todos los cultos para que sea restaurado, sin resultado  alguno, también se ha escrito mucho sobre el mismo. Sara Fereres de Moryoussef ha escrito hace ya tiempo un artículo desgarrador sobre este cementerio. Sin embargo últimamente parece que se ha abierto un rayo de esperanza para la restauración de este lugar, ojalá se cumpla.

Más allá había un fondak que se convirtió en viviendas, teniendo a su lado un gran almacén que servía de depósito de sal. Damos media vuelta y vamos hacia atrás para encontrar las Electras Marroquíes; teniendo enfrente, y en la otra acera, una huerta y una fuente pública, chorreando agua a todas horas. Las Electras en sí eran de discreta y bonita construcción, a la cual se accedía mediante algunos escalones. Contaba con mucho terreno alrededor, parte de este era garaje y otra para la maquinaria, con motores de esa época para producir electricidad. En lo que concierne a la administración contaba con una distribución adecuada, donde ejercían los empleados y ejecutivos, de los que me acuerdo de un tal AMSELEM, otro que luego resultó ser el padre de nuestra querida ZURITA, a BLANCO, que curiosamente se llamaba y tenía el pelo completamente blanco -buena persona por cierto y buen corazón-, a la larga lo he visto en Tetuán en los primeros años de la independencia. Había un MANUEL ESCALONA hijo del barrio, LAMAS, el célebre futbolista, defensa del club de fútbol de Larache, el ordenanza SLAUI, con su uniforme y grandes zaragüelles, que era muy atento con los clientes para facilitarles información, cosa que le caía muy bien porque le gustaba  hablar muchísimo, y estaba igualmente nuestro amigo PESETILLA. Este era cobrador en la calle. Cuando cobraba el recibo de la luz, al ver que el cliente no le daba la propina, le decía en medio jaquetilla: Iwa dame una pesetilla. De aquí le vino el sobrenombre de PESETILLA. Era algo obeso, muy simpático y querido por todos.

A la izquierda de las Electras Marroquíes estaba el Bar El Estrecho, de  Mesod ESSAYAG, este era guardia urbano, le tocó un premio de la Lotería Nacional, se hizo representante exclusivo de la firma LARIOS de Málaga, especializada en vinos y licores, y se instaló en un local de la estrecha y corta calle Daisuri, cerrado durante muchísimo tiempo, que fue  Imprenta y Redacción del antiguo periódico <El Heraldo de Marruecos>. El Sr. Mesod fue el  que construyó el bar El Estrecho junto con un gran almacén, que le servía de depósito para sus mercancías. Este hombre de estatura mediana era un bonachón. No sé si era familia del otro conocido Essayag que tenía un molino y un negocio de cereales en esta misma calle.

DRISS SAHRAOUI

 

                                                                

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25 pensamientos en “EL PUERTO Y EL FONDAK ALEMÁN DE LARACHE, un relato de DRISS SAHRAOUI

  1. Bella Moyal Buzaglo dice:

    ESTIMADO PAISANO DRISS
    ESTA VEZ , ME TRAES POR LAS CALLES EMBLEMATICAS CERCA DE LA CUESTA DE LA ARGUANDIENTE Y LA CUESTA DE SHEJAUZEN.!!!! ESAS CALLES LAS ATRAVESABA YO CASI TODOS LOS DIAS, PUES POR AHI VIVIAN MIS ABUELOS Y TB IBA AL ESCUELA YEHUDA HALEVY!!
    ENFRENTE DE LA CASA DEL CONSUL ALEMAN , HABIA OTRA CALLEJUELA QUE ERA PARALELA A LA QUE NOS CONDUCIA HACIA LA GRUZ ROJA, SI NO ME EQUIVOCO TU FAMILIA VIVIA EN UNA GRAN CASA EN LA PLANTA SUPERIOR JUSTO A LA ENTRADA DE ESA CALLEJUELA, LUEGO UN FONDAK Y LUEGO LA CASA DE MIS ABUELOS PATERNOS. DESPUES LA HUERTA , ENFRENTE EL CEMENTERIO JUDIO Y MAS A DENTRO OTRO FONDAK. SE QUE HAZ MENCIONADO SUS NOMBRES PERO NO ME UBICO SOBRE LOS MISMOS.
    LO QUE ME HA SORPRENDIDO DE TU RELATO, ES LA BUENA MEMORIA QUE TIENES , AL ACORDARTE DE TANTOS NOMBRES DE PAISANOS LARACHENSES!!
    GRACIAS ESTIMADO DRISS POR ESTE OTRO PEDAZITO DE HISTORIA DE NUESTRA LARACHE .
    UN ABRAZO
    BELLA

  2. Nurita dice:

    Querido y estimado Driss
    Muy interesante relato sobre Larache que como los anteriores me han llevado a mi infancia y recordar poco a poco a la ciudad donde naci y pase mi infancia…..GRACIAS
    Estoy completamente de acuerdo con Bella pues tienes una memoria brillante y te acuerdas de cada detalle.
    Gracias por recordar a mi padre Isaac Bitton z”l que trabajaba en Electras Marroquies.
    Y por supuesto gracias a ti tambien Sergio .
    Un abrazo

    NURITA

  3. esperanza manso osuna dice:

    Hola Sergio y demas paisanos, despues de haber leido este paseo por nuestra ciudad y sentirme transportada hasta allí, vamos que solo me faltaba percibir sus olores, paso a deciros que he estado fuera tres meses. Cuando he regresado tenía mi correo hasta arriba. He estado leyendo todas tus paginas del blog y la verdad es que es más entretenido y vibrante que una novela.
    He sentido mucho no llegar a tiempo para mandar mi firma en apoyo a la carta que habeis mandado en contra del cierre del Consulado, porque por supuesto yo tambien estoy en contra de su cierre.
    Bueno solo me queda dar la gracias a Driss por tan bonita historia de recuerdos y a tí Sergio por hacernos llegar todo ésto.
    Un abrazo y hasta siempre.

  4. Driss Sahraoui dice:

    Gracias Bella. Es un placer escribir mis recuerdos y ofrecerlos a todos porque es historia de nuestra querida Larache que debe perdurar de generacion en generacion.. Bella yo no vivia en el sitio que dices, pero ahi vivia una familia mia. Me acuerdo del lugar,al otro lado recuerdo que habia un bar.. YA HASLA de aquellos tiempos y de esa edad. Quien pudiera volver atras. UN ABRAZO

  5. Jos,e García Gálvez dice:

    Cuantos momentos gratos, nos trae este artículo, querido Driss y al msmo tiempo nos hace recordar muchas cosas y personas de nuestro querido y nunca olvidado Larache.Nombras el Royal Bar y a su dueño. No dices su nombre pero se llamaba Salomito, y era un hombre muy apreciado. Era tio de Isaquito Bendayan que se casó con Alegría Bencheston, y hablando del Royal Bar no puedo olvidar que en sus bajos, estaba el taller mecanico de Hidalgo, y también un almacen de efectos navales que también pertenecía a los Hidalgo. Al Royal acudía mucha gente y podías encontrar a personajes pintorescos, que hacían su vida en el puerto. Recuerdo a los musulmanes “Mimi”, o al “Cocodrilo”, o a los judíos “Don Carlos” o a Marcos Benjoan que tenía un gran cicatriz en la frente, y que se dedicaba a venderles artículos a los barcos de pesca. Y a los españoles “Guripi” o “Jerez”. Todos formaron parte de la historia de Larache. Tampoco podemos olvidar el Bar “La Lonja” que estaba frente al taller mencionado. Y dirigiendome a Nurita, al nombrar a su padre, pregunto si era el Sr. Bitton, que vivía cerca del grupo Escolar España, camino de “Las Navas”. Gracias Driss, y un abrazo.

  6. Juan Velez dice:

    driss paisano yo vivia en el fondak aleman al lado del estanco de timoteo y trabaje en el bar de andre cuñado de timoteo un fuerte abrazo paisano

  7. Joana dice:

    ¡¡Tremenda memoria la de Driss Sahraoui!! A medida que iba leyendo era realmente como si me hubiera detenido en el tiempo y a la vez iba haciendo todo el detallado recorrido por calles y cuestas, por casas y cuarteles, rememorando nombres propios por haberlos oído nombrar en casa de mis padres… Relatos así nos hacen volver a ese Larache de ayer, a ese Larache que tanto ha cambiado, pero al que yo acepto y amo ahora tal cual es, no por eso sin abandonar esa ilusión porque vuelva un día a florecer como antaño.
    Sr. Driss Sahraoui con usted tenemos asegurada la continuidad de un interminable y largo paseo por nuestra amada ciudad. Con todo cariño.

  8. Driss Sahraoui dice:

    Esto es para Garcia Galvez Te agradezco mucho tu comentario, tan minucioso y completo que es casi un complemento de mi relato. Al escribir, el nombre de Salomito teniendolo en la punta de la lengua, no me salia, claro tambien son muchos anos. Cuando el nombre no me sale lo salto irremediablemente, muchas gracias por recordarmelo al igual que el taller de Hidalgo.y los personajes pintorescos que mencionas. En cuanto al padre de Nurita, te contstare en su nombre: Vivia exactamente en el lugar que dices, que es la calle Primo de Rivera. UN ABRAZO.

  9. Driss Sahraoui dice:

    Gracias Juan Velez.Mi padre tenia una tienda de comestibles al lado del estanco separado por la casa de Manuela. Los ratos de bromas que hemos pasado en la puerta del Bar. Te acuerdas de LOS COFRESES. ? Si quieres comunicarte directamente conmigo, aqui tienes mi direccion: sahraouidriss@hotmail.com

  10. tiyani dice:

    Una preciosa pincelada de la vida de Larache, como todas las de nuestro paisano Dris Saharaui. Gracias paisano

  11. miguel a. ponce dice:

    ME ENCANTAN ESTOS RELATOS ACOMPAÑADOS DE FOTOS, QUE TANTOS RECUERDOS AGRADABLES ME TRAEN..MUCHAS GRACIAS

  12. Bella Moyal Buzaglo dice:

    GRACIAS ESTIMADO DRISS.
    MI TIO SALOMON CADOSH (q.e.p.d) TRABAJO EN EL ROYAL BAR , EL ERA SOBRINO DE LA ESPOSA DEL AMO DEL BAR .
    BELLA

  13. Luis Blanco dice:

    AMIGO SERGIO, AYER 23 DE LOS CORRIENTES, HICE UN COMENTARIO DEL ESCRITO DE SIDI DRISS, EN EL QUE DECÍA QUE EL JINETE DE LA FOTO DE LA HÌPICA DE LARACHE SOY YO, LUIS BLANCO Y QUE “EL AVISADOR DE LARACHE” (el chivato) HIZO UNA RESEÑA DEL EVENTO, LA CUAL NO PUDE INCLUIR POR NO SABER HACERLO, DECÍA LO SIGUIENTE:

    LARACHE
    CONCURSO HÍPICO
    El capitán Guio se adjudica la copa del Alto Comisario

    LARACHE. 30 – Con asistencia de numerosísimo público continuaron hoy las pruebas hípicas.
    Pimero tuvo lugar la prueba “Capitán Ortíz” dividida en cuatro series. Triunfó el caballo “Nicho” montado por el capitán Gonzalez Rivera, se clasificaron seis caballos más.
    La segunda prueba “Copa de Larache” fué ganada por “fundi” montado por el teniente Rodrigo. El segundo premio lo obtuvo “Rompiente” montado por el comandante Ortega. El tercer premio lo consigió “Chato” montado por el capitan Cuenca. Hubo diez premios más.
    En la prueba de despedida se inscribieron ocho caballos y venció “Daca” montado por el comandante Baños
    En la prueba de amazonas triunfó Mary Mizzian, montando al caballo “pipo”.
    En la prueba de menores obtuvo el premio “Tablado” montado por Luis Blanco.
    A continuación el ganeral Mizzian y las autoridades civiles y militares procedieron a la entrega de los premios otorgándose la copa de S. E. el Altro Comisario al capitán Guio, montado “Ratonil”

    ESPERO QUE AHORA SALGA, UN ABRAZO PARA TÍ Y OTRO PARA SIDI DRIS.

    Luis Blanco

    • sergiobarce dice:

      Gracias, Luis. El anterior escrito no llegó, por eso no había aparecido, y me alegro que lo hayas enviado de nuevo porque esto sí que es un documento histórico y curioso. Y además contado por el propio protagonista. Un lujo.
      Un abrazo, Luis
      sergio

  14. Nurita dice:

    Hola
    Me dirijo a Jose Garcia Galvez, soy la hija de Isaac Bitton zl. ya te contesto Driss … ( gracias Driss ) .. de todas formas te contesto.. viviamos en Calle Primo de Rivera al lado del Grupo Escolar de Eapana.
    Conociste a mi padre? me gustaria saberlo.
    Gracias
    Un saludo desde Israel
    Nurita

  15. Muy interesante , ameno e ilustrativo este magnifico relato .. Muchas gracias , los Larachenses , aunque no hayamos vivido de primera mano todo esto , creo que si lo hemos oido siempre cuando nuestros abuelos y padres hablaban de sitios , personas y acontecimientos por ser su día a día .. Felicidades Sr Saharaqui por su narración , su documentación y prodigiosa memoría .

  16. Fran Morgar dice:

    Coincido contigo, Sergio, en que tu blog se está convirtiendo en un interesante referente histórico, cultural, y humano, de nuestra añorada Larache. Un excelente modo de “habitar” de nuevo la memoria y llenarla de vida. Aportaciones – como el presente relato de Driss Sahraoui y su fértil caudal de recuerdos- son de enorme valía. Un verdadero lujo que agradecemos de corazón. Leyendo este ameno relato, me ha sorprendido la visión de nuestro pueblo a modo de mosaico un tanto desvencijado y descolorido con el paso de los años. El Sr Sahraoui, con su detallada descripción de lugares y personajes, traza de nuevo las guías y líneas del contorno. Impresiona comprobar como cada comentarista, con sus vivencias y recuerdos familiares, coloca de nuevo esa pequeña pieza de piedra o terracota en el hueco que falta, las teselas que encajan para recuperar nuevamente el conjunto.
    Un abrazo.

  17. Mi nombre es Andrés Arévalo Martínez, y viví en Larache, junto con mis padres y hermanos, desde los 10 a 16 años(1943-1949); para mi fueron años inovidables pues ahí traspasé la primera juventud.

    En esos años, estudié en el Colegio de los Maristas del que guardo los mejores recuerdos de compañeros (del 1º de mi clase Jaime Rossell como gran amigo, Paco Lopez que creo que hizo carrera en el futbol, Murillo, …) y también de grandes Profesores (Don Gabriel, Don Dámaso, Don Martin, …)

    Mi padre, entonces Comandante que estuvo mandando el Tabor de Caballería con el Cuartel en la zona de Larache que se conocia por Nador, fue tambien un buen concursista hípico, el cuál en mi puso sus enseñanzas, y para otros chicos y chicas de mis edades de entonces colaboró también tuviesen esas aficiones hípicas. De seguro, en ese Concurso Hípico del que Luis Blanco habla en su comentario anterior también participó mi padre, y yo lo haría en la Prueba de Menores.

    Ahí mis padres fueron muy felices; tenían una panda de amigos, militares y civiles, que eran muy animados (hicieron partidos de futbol contra otra “panda” de los Gomendio), obras de Teatro con fines benéficos, se disfrazaban en los bailes de Carnaval del Casino todos igual (una vez recuerdo “de niños); militares ellos aparte de mis padres eran los Jimenez Pascual, los Ynclan, los San Martin, los dos hermanos Pavón; civiles los Jacquotot, los Mijares, los Saez de Miera, los Salas, los Ferrero, los Mendez, los Oliveros, y al final de esos años, los Muñoz de la Espada (posiblemente se me olvida alguno)

    De mis amigos de Larache, aparte de los ya mencionados, recuerdo de nuestras aficiones hípicas con afecto a Pepito Galera (ya fallecido en 1973 en accidente de paracaidas) y a su primo Jose Antonio Galera (hoy sacerdote del OD), a los hermanos Gomendio (Josele y Perico), a Luis Blanco, a Miguel Canalejo, Enrique Suarez, y a tantos otrossin aficiones hípicas como Fernando Saez de Miera, Pepito Salas, Luis Seguí, Eduardo Fesser, …y otros muchos cuyos nombres tengo olvidados; como niñas, también con aficiones hípicas, que con esas edades nos gustaban a todos: las hermanas Ochoa (Mª Carmen y Mª Lo), las Caparrós (Lolita y ¿?), Mavita Prieto, Mª Cristina Pavón, Pili Muñoz, Cristina o Menchu Ferrero, Chuli Mijares, las hermanas Granados (Carmina y Pili; Emilin era mas pequeña), Lolita Cárdenas…..; y tantas otras que no recuerdo sus nombres, …..

    Mayores que nostros pero tambien con aficiones hípicas estaban las hermanas Mizzian (Mary y Tami), las hermanas Consuegra (Matilde y Manola), las nietas de la Duquesa de Guisa (Gilone, Mabel, y ¿Francoise?), Mª Teresa Ferrero

    ¡Cuántos agradables recuerdos …!; paseos a caballo por el campo y los Viveros primero con mis padres y despues con amigos, cruce en barca del Lukus, baño Escalerillas-Bloques o viceversa dependiendo de la marea, playa con resaca y aguasvivas, pesca con potera en los Bloques, remo en balandro de los hermanos Gomendio, tenis en la Hípica, excursiones en bici a la gava, aplastamiento de langosta con esas bicis, partidos del Larache CF (ídolos Bonache, Pulido, Casitas, …), billar (en Casino, en la Unión, y en un bar de la calle Chuinguiti media alta, a la derecha a la altura de un descampado donde recuerdo ponian el Circo); mucho a caballo saltando en la Hípica, entrenando o concursando; Concursos Hípicos de Menores participando también en Tetuan y Tanger ….

    Pero lo que mas admiro de aquellos años es LA SEGURIDAD con que nos movíamos grandes y pequeños.

    Como nuestro Chalet era contiguo al de la familia del General Mezzian, yo y mis hermanos convivimos y jugamos mucho juntos (Yo soy de la edad de Sarita, mi hermana Piluchy es de Yoli, y mi hermano Juan Carlos de Sidi, …)

    Como cosas singulares que normalmente observabas fueron: los montajes y la vida de los zocos, estables como los de Tetuan y Larache, y el periódico de Telata de Ketama; el te con que algunos moros invitaban a mis padres con nosotros; las cofradias de moros en sus procesiones, los montajes de sus bodas y entierros, la venta ambulante de “calentitos” llenos de moscas, las plagas de langosta, los mosquitos a tuti plen, …, y sobre todo: la extremada amabilidad de los habitantes naturales.

    Otros hechos ya particulares que recuerdo fueron: La visita del Alto Comisario, el bilaureado General Varela a Larache …; las celebraciones de las bodas de Teresa Ferrero, las ya citadas hermanas Consuegra, Pili Gargallo, Mary Mezzian, …en donde empezábamos ya a bailar; y en Tetuan, los fastos de la boda en 1949 del Jalifa, a donde fui con mis padres; partidas simultaneas de Ajedrez de Arturito Pomar en el Casino; el asesinato del Padre Pedro Martinez por el Sacristan, el suspense hasta que todo fue aclarado, y el entierro; …

    Perdonad por este soliloquio mio, ahora tengo 79 años, y todavia la cabeza bien asentada, por lo que los recuerdos son muy amplios

    Como conservo fotos y documentos de esa época, si creeis que ello puede ser de interés para este sitio, por favor, decirlo.

    Debido a haber perdido “la pista” a muchos de los que cito, agradecería que me informeis de lo que sabeis.

    Afectuosamente a todos

    Andrés

    • sergiobarce dice:

      Querido Andrés: Aunque nos separan los años, yo nací en el 61, sin embargo nos une Larache, y he de decir que he disfrutado leyendo tu comentario, lleno de energía, de emoción, de nostalgia, y es que es cada palabra se nota lo mucho que te apasiona Larache. Muchas gracias por compartir todo esto Y por supuesto te agradecería me enviaras esas fotos que serán una joya para poder ponerlas en este blog que y atienes abierto para lo que desees. Te ruego me envíes las imágenes a mi correo y ya me encargo de ponerlas en el blog con el comentario que me mandes o bien busco algún texto o lo escribo yo mismo si puedo hacerlo dependiendo de la foto.
      Mi correo: barceabogado@gmail.com
      Un abrazo, paisano
      sergio barce

      • Andrés Arévalo Martinez dice:

        Querido Sergio: Veo ahora tus palabras a las líneas que puse a mis “recuerdos de Larache”, y te agradezco la calurosa bienvenida que me das al abrirme tu web. Por supuesto, comenzare por enviarte vía Mail muchos recuerdos (fotos, programas de Concursos Hípicos, algún suelto de prensa, …) relacionados con las personas que hablaba en mi escrito anterior, pero sobre todo de mis padres y su entorno pues en esos tiempos ellos eran los protagonistas Asimismo, también he visto la reseña de Luison Blanco, muy antiguo amigo de aventuras y aficiones diversas ahí en Larache, y que de la época del Colegio recuerdo que era muy destacado en deportes (creo que disco, jabalina, portero en fútbol, ….l). Para comunicación más directa mi Mail es aanarma@gmail.com dónde estoy a tu disposición. Un fuerte abrazo
        Andrés Arévalo Martinez

      • sergiobarce dice:

        Andrés, te tomo la palabra. Espero recibir tus recuerdos con todo el cariño.
        Un abrazo
        sergio

    • Luis Blanco dice:

      Amigo Sergio: Terng unas fotos que quisiera mandar a Andrés Arévalo Martíonmez y como no se hacerlo trataré de enviártelas a ti, para que tu las cuelgues, si has leído su escrito habrás visto que éramos y somos amigos de juventud larachense, le había perdido el rastro y ahora me lo encuentro en tu página.
      mi correo es: luis_blanco_1@hotmail.com
      Un abrazo

      Luisón

  18. Hola soy nieto de Juana e hijo de Pepita hermana de Prudencio a los cuales nombra en su relato, no sabe la alegria que nos has dado cuando hemos encontrado su escrito, Mi madre se ha puesto contentisima por los buenos recuerdos, muchas gracias.

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